
Expliquemos que es el Bitcoin, a diferencia de las monedas tradicionales, los bitcoins son completamente virtuales. Estas monedas tampoco existen de forma digital, si vamos al caso, ya que estas monedas están implícitas en transacciones que mueven valor de un remitente a un destinatario. Un usuario necesita de una clave para demostrar la propiedad de las transacciones en la red de Bitcoin, y haciendo uso de ellas podemos transferir valor a un nuevo destinatario. Esas claves están normalmente almacenadas en una cartera o wallet. La posesión de la clave que libera una transacción es el único prerrequisito para gastar bitcoins, poniendo completo control en las manos de cada usuario.
Bitcoin es un sistema entre pares (peer-to-peer) distribuido. Como tal no existe ningún servidor o punto de control «central». Los bitcoins se crean mediante un proceso llamado «minería,» que se basa en una competencia por encontrar soluciones a un problema matemático a la vez que se procesan transacciones bitcoin. Cada 10 minutos en promedio alguien consigue validar las transacciones de los últimos 10 minutos y es recompensado con nuevos bitcoins. En esencia, la minería de bitcoins descentraliza la función de emisión de moneda y la autorización de un banco central, y reemplaza la necesidad de un banco central con esta competencia global.
El protocolo bitcoin incluye algoritmos que regulan la función de minería en toda la red. La dificultad de la tarea de procesamiento que los mineros deben ejecutar para registrar con éxito un bloque de transacciones para la red bitcoin se ajusta dinámicamente de forma que, en promedio, alguien será exitoso cada 10 minutos sin importar cuántos mineros hayan trabajado en la tarea en cada momento. Cada cuatro años, el protocolo también reduce a la mitad la tasa a la que se crean nuevos bitcoins, asegurando una tasa de emisión y que se seguirán creando bitcoins hasta un valor límite de 21 millones de monedas. El resultado es que el número de bitcoins en circulación sigue de cerca una curva fácilmente predecible que alcanza los 21 millones en el año 2140.
Debido a la decreciente tasa de emisión, bitcoin es deflacionario en el largo plazo. Además, bitcoin no puede ser inflado a través de la «impresión» de nuevo dinero por encima de la tasa de emisión esperada.
Tras bambalinas, bitcoin es también el nombre del protocolo, una red y una innovación de computación distribuida. La moneda bitcoin es tan solo la primera aplicación de esta invención.

¿Blockchain, la piedra angular detrás de Bitcoin?
La respuesta es no. Bitcoin está compuesto por múltiples tecnologías existentes, pero la invención es justamente eso, juntar todos esos componentes y aprovechar el “Proof of Work” como un mecanismo de consenso, que nos permite controlar una Blockchain en una forma descentralizada donde nadie tenga control definitivo sobre ella.
Bitcoin este compuesto de:
- Una red entre pares distribuida (el protocolo bitcoin)
- Un libro contable público (la cadena de bloques, o «blockchain»)
- Un sistema distribuido, matemático y determinísitico de emisión de moneda (minería distribuida)
- Un sistema descentralizado de verificación de transacciones (script de transacciones) Historia de Bitcoin
La invención de Satoshi Nakamoto (seudónimo del grupo o persona detrás de la creación de Bitcoin), es también una solución a un problema previamente sin solución en computación distribuida, conocido como el «Problema de los Generales Bizantinos.»
Brevemente, el problema consiste en tratar de llegar a un consenso al respecto de un plan de acción intercambiando información a través de una red poco fiable y potencialmente comprometida. La solución de Satoshi Nakamoto, que utiliza el concepto de prueba de trabajo para alcanzar un consenso sin requerir confianza en una autoridad central, representa un avance en computación distribuida y posee amplias aplicaciones más allá de las monedas. Puede ser utilizada para alcanzar consenso en redes distribuidas para probar la legitimidad de elecciones, loterías, registros de activos, autorizaciones bajo notario digitales, y más.

Este breve articulo fue concebido con la intención de generar curiosidad, tal vez, aclarar alguna duda o complementar algún concepto sobre dicha criptomoneda.
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Bibligrafia:
“Mastering Bitcoin”, Andreas Antonopoulos.
“Internet del Dinero”, Andreas Antonopoulos.
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