Las compañías mantienen una colaboración estrecha para llevar a una nueva generación dos clásicos de culto del género de acción.

Remedy Entertainment informó que el desarrollo de los remakes de Max Payne 1 y Max Payne 2: The Fall of Max Payne sigue en plena producción y mantiene un ritmo constante, con un equipo que trabaja de forma coordinada junto a Rockstar Games para garantizar la fidelidad creativa y técnica del proyecto. La compañía destacó que la relación entre ambos estudios es “estrecha y productiva”, lo que está permitiendo avanzar de forma alineada hacia la próxima fase clave de desarrollo.
Este anuncio llega un año después de que, en su informe financiero de agosto de 2024, Remedy confirmara que el proyecto había pasado de la etapa de preparación a una producción completa, alcanzando un estado funcional temprano que cubría el juego de principio a fin. En ese momento, el CEO Tero Virtala subrayó que el incremento del 16% en los ingresos trimestrales se debía en gran medida a los honorarios de desarrollo vinculados a este remake, uno de los más esperados por los fans del estudio.
La saga Max Payne, creada originalmente por Remedy Entertainment en 2001, se convirtió en un referente del género de acción en tercera persona gracias a su narrativa noir, su atmósfera cinematográfica y la innovadora mecánica de bullet time. La secuela, lanzada en 2003, consolidó la franquicia como un clásico de culto. Con esta nueva versión, Remedy y Rockstar Games buscan revitalizar ambos títulos con tecnología y estándares de producción actuales, sin perder la esencia que los convirtió en obras icónicas.
Si bien aún no se han revelado fechas de lanzamiento ni plataformas específicas, Remedy dejó claro que el objetivo es ofrecer una experiencia fiel a los originales, pero renovada para las audiencias modernas, con mejoras sustanciales en el apartado gráfico, técnico y narrativo.
Seguí todas las noticias de Vidas-Infinitas.com en
También en

