El nuevo juego oficial del Mundial 2026 llegará a menos países que las selecciones participantes, dejará afuera a gran parte de Sudamérica y presenta una propuesta que, por lo mostrado hasta ahora, está lejos de las expectativas que generan las marcas FIFA y Netflix.

- Lanzamiento: 11 de junio de 2026
- Plataformas:
- TV
La presentación de FIFA World Cup: Launch Edition dejó más preguntas que respuestas. Aunque se trata del videojuego oficial que acompañará el inicio de la Copa Mundial de la FIFA 2026, la propuesta anunciada por Netflix parece estar muy lejos de lo que muchos fanáticos podrían esperar de una producción respaldada por dos de las marcas más importantes del planeta.
Lejos de representar una evolución para los videojuegos de fútbol, el proyecto apuesta por una experiencia extremadamente simple, con importantes limitaciones de acceso y una calidad visual que ya comenzó a generar críticas entre los usuarios.
Un Mundial de 48 selecciones que solo podrá jugarse en 20 países
La primera gran polémica está relacionada con la disponibilidad.
Mientras la Copa Mundial de la FIFA 2026 contará con 48 selecciones participantes de todo el mundo, FIFA World Cup: Launch Edition solo estará disponible inicialmente en 20 países donde la función de juegos para televisores de Netflix ya se encuentra habilitada.

La situación resulta especialmente llamativa en Sudamérica, una de las regiones con mayor tradición futbolística del planeta. Actualmente, el único país sudamericano con acceso confirmado es Brasil, dejando afuera a mercados como Argentina, Uruguay, Chile, Colombia, Perú, Paraguay, Ecuador, Bolivia y Venezuela.
La contradicción es evidente: habrá selecciones que disputarán el Mundial cuyos aficionados ni siquiera podrán acceder oficialmente al videojuego.
Una experiencia limitada al televisor y al teléfono móvil
Otro de los puntos que despertó cuestionamientos es la forma de jugar.
A diferencia de los videojuegos tradicionales de fútbol disponibles en consolas o PC, FIFA World Cup: Launch Edition únicamente funcionará a través de televisores compatibles con Netflix.
Además, los jugadores deberán utilizar un teléfono móvil o una tablet como joystick mediante un código QR.

Si bien la idea busca facilitar el acceso y permitir partidas rápidas entre amigos, también limita considerablemente la experiencia para quienes esperaban un juego más completo o disponible en múltiples plataformas.

La ausencia de versiones para consolas, PC o incluso dispositivos móviles como experiencia independiente genera dudas sobre el alcance real del proyecto.
Un aspecto visual que recuerda a juegos de otra época
El primer tráiler tampoco ayudó a mejorar la percepción general.
Las imágenes mostradas exhiben una presentación visual muy básica, con modelos de jugadores simplificados, animaciones limitadas y una puesta en escena que recuerda más a juegos casuales de hace varios años que a una producción oficial asociada al mayor evento deportivo del planeta.

Aunque todavía queda por ver el producto final en funcionamiento, lo enseñado hasta ahora está lejos de transmitir la sensación de estar frente a un videojuego de nueva generación o a una experiencia capaz de competir con otros exponentes del género.
¿Una Launch Edition demasiado apresurada?
El propio nombre del proyecto también genera interrogantes.
Netflix y FIFA decidieron bautizar al juego como FIFA World Cup: Launch Edition, una denominación que normalmente suele asociarse a una primera versión o a un lanzamiento inicial sobre el que se construirán futuras actualizaciones.
Sin embargo, ninguna de las compañías explicó claramente qué significa esta edición ni si las limitaciones actuales forman parte de una estrategia temporal para llegar a tiempo al comienzo del Mundial.
La falta de información alimenta la sensación de que se trata de una experiencia desarrollada con el objetivo principal de coincidir con el arranque del torneo, dejando para más adelante posibles mejoras o expansiones.
FIFA y Netflix podían aspirar a mucho más
Quizás la principal crítica no esté en lo que el juego es, sino en lo que representa.
Por un lado está FIFA, la organización detrás del deporte más popular del mundo y del evento deportivo más importante del planeta. Por el otro aparece Netflix, una de las compañías de entretenimiento más grandes y con mayores recursos de la industria.
La combinación de ambas marcas invitaba a imaginar una propuesta ambiciosa capaz de aprovechar la pasión global que genera el Mundial.
Sin embargo, todo lo presentado hasta ahora apunta en dirección contraria: una disponibilidad extremadamente reducida, una experiencia limitada a televisores, una dependencia obligatoria del teléfono móvil como joystick y un apartado visual que difícilmente impresione a los aficionados.
Todavía queda margen para que FIFA World Cup: Launch Edition sorprenda cuando llegue al mercado, pero la primera impresión está lejos de reflejar la magnitud de un proyecto que lleva los nombres de FIFA, Netflix y la Copa Mundial de la FIFA 2026.
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