La secuela de The Sinking City ya está disponible en PC, PlayStation 5 y Xbox Series X|S con una nueva propuesta que mantiene la investigación, pero pone la exploración, el combate y el horror en el centro de la experiencia.

- Lanzamiento: 18 de agosto de 2026
- Plataformas:
- PlayStation 5
- Xbox Series X|S
- PC (Steam)
Frogwares anunció el lanzamiento de The Sinking City 2, la secuela de su aventura lovecraftiana de 2019. El nuevo juego lleva a la franquicia en una dirección diferente: deja atrás el mundo abierto del primer título para ofrecer una experiencia de survival horror semiabierta, con escenarios más controlados, mayor énfasis en la exploración y combates diseñados alrededor de las características de cada criatura.
El juego ya está disponible en PC, PlayStation 5 y Xbox Series X|S. La historia se desarrolla en una versión sobrenatural de los Estados Unidos de la década de 1920, donde Arkham quedó completamente inundada. Las aguas obligaron a evacuar a la población y dejaron la ciudad en manos de unos pocos sobrevivientes y de las abominaciones sobrenaturales que llegaron con la inundación.
Una investigación que acompaña al survival horror

Uno de los cambios fundamentales respecto de The Sinking City está en la estructura de sus escenarios. En lugar de un mundo abierto, Frogwares construyó diferentes ubicaciones cuidadosamente diseñadas, como las calles de Arkham, el Akeley Memorial Hospital y el Fish Market.
Cada una funciona como un misterio que puede ser explorado y desentrañado. La intención del estudio fue que cada habitación tuviera algo que descubrir, ya fuera una historia, un secreto, un recurso o una criatura. Algunas puertas no pueden abrirse de inmediato, mientras que determinados caminos conectan con habitaciones que inicialmente permanecen ocultas. Los atajos y las rutas alternativas forman parte de una estructura pensada para recompensar la curiosidad.

La investigación no desaparece, pero ahora funciona como una capa opcional. En el primer juego, encontrar las pistas era fundamental para que las investigaciones avanzaran y perder una podía detener una historia. En la secuela, los misterios acompañan a la exploración y no necesariamente bloquean el progreso principal.
Resolverlos, sin embargo, puede marcar una diferencia durante la aventura, ya que permite obtener conocimientos, recursos, atajos, espacios adicionales para el inventario, nuevos talentos y mejoras para las armas.

Un ejemplo es Redemption Church. El objetivo inicial consiste en abrir una esclusa para continuar el recorrido en barco, pero seguir las pistas escondidas en el lugar puede llevar al protagonista hasta una anomalía sobrenatural que busca introducirse en su mente, tanto de manera figurada como literal.
El sistema busca así que investigar tenga una recompensa concreta: quienes decidan profundizar en los misterios de Arkham pueden salir de ellos mejor preparados para lo que encontrarán después.

El combate también ocupa un lugar mucho más importante. Calvin Rafferty puede esquivar, golpear y realizar ataques físicos, además de utilizar armas con diferentes mejoras y combinar talentos para potenciar sus capacidades.
La munición es escasa y las criaturas son resistentes, por lo que administrar los recursos resulta esencial. Algunas mejoras pueden complementarse para aumentar el daño contra puntos débiles concretos, permitiendo construir diferentes estrategias para cada enfrentamiento.
Criaturas diseñadas para poner a prueba al jugador
El nuevo enfoque de The Sinking City 2 también permitió que Frogwares replanteara por completo el diseño de sus enemigos. Según explicó Evgeny Maloshenkov, responsable del diseño de criaturas del estudio, el desarrollo de la secuela comenzó en 2023 con el objetivo de llevar la serie hacia un survival horror más marcado.
Los enemigos no fueron creados únicamente para tener una apariencia perturbadora. Cada uno cuenta con características y comportamientos particulares que buscan modificar la forma en que el jugador debe enfrentarlos.
Los Slither Worms fueron de las primeras criaturas definidas para el juego. Frogwares quería evitar el concepto de un zombie convencional y los imaginó como parásitos de las profundidades marinas, capaces de medir desde unos pocos centímetros hasta alcanzar la longitud de un brazo.
Individualmente son apenas conscientes, pero al formar colonias desarrollan una mente colectiva capaz de controlar cadáveres humanos al servicio de Yog-Sothoth. Los parásitos manipulan los músculos desde el interior del cuerpo, aunque sin dominar por completo su funcionamiento. Por eso los cadáveres presentan hombros dislocados, piernas entrelazadas, brazos demasiado extendidos y extremidades que se mueven en ángulos imposibles.
La colonia también va aprendiendo a controlar su nuevo cuerpo, incorporando movimientos de práctica. Estas ideas dieron forma a distintas etapas de infestación, en las que tanto la apariencia como el comportamiento cambian a medida que los parásitos adquieren mayor control.
Los Stygian Harvesters representan una amenaza completamente diferente. Son pequeños y relativamente frágiles, pero compensan esa debilidad con velocidad, capacidad para esquivar ataques y facilidad para preparar emboscadas. Cuando reciben demasiada presión, se retiran y se esconden para volver a atacar en el momento adecuado.

Su cuerpo utiliza largos brazos humanos terminados en manos para desplazarse, aferrarse a superficies y atravesar espacios estrechos. Además, prefieren la oscuridad, donde pueden utilizar el propio escenario como parte de sus emboscadas. Perseguir a uno puede llevar al jugador directamente hacia otros enemigos que estaban esperando fuera de su campo de visión.
El Acheronian Juggernaut es una de las criaturas que regresa del primer The Sinking City. Su diseño fue conservado porque Frogwares consideraba que seguía funcionando a la perfección: varios cuerpos fusionados forman una enorme masa con seis brazos, seis piernas y una mandíbula que se extiende desde la cabeza hasta el torso y puede tragarse un cuerpo humano completo.
Originalmente encontrado en Oakmont, el Acheronian Juggernaut llega ahora a Arkham. Aunque su aspecto cambió muy poco, el estudio reconstruyó desde cero su comportamiento y sus ataques. Es lento debido a su tamaño, pero su resistencia y fuerza hacen que los espacios cerrados se conviertan en situaciones donde el posicionamiento resulta más importante que simplemente causar daño.

El Lethian Revenant, anteriormente conocido como Lethian, es un humano transformado en un Wylebeast. La infección deja su cuerpo enfermo e inestable, mientras que su cabeza puede abrirse verticalmente para expulsar masas de fluido bacteriano a distancia.
Su comportamiento refleja ese sufrimiento: evita el combate directo cuando puede, utiliza ataques a distancia y busca refugio detrás de coberturas. Para la secuela, Frogwares reconstruyó completamente su modelo y sus texturas. Algunas animaciones originales fueron reutilizadas y ampliadas, mientras que sus heridas fueron rediseñadas para mostrar piel desgarrada, músculos expuestos y pus oscuro recorriendo el cuerpo.

Los Deep Ones también forman parte de la nueva amenaza. Estas criaturas acuáticas poseen una apariencia humanoide con características de pez, pueden sobrevivir durante largos períodos en tierra firme y son biológicamente inmortales, ya que solo mueren por violencia o accidentes.
El Deep One Raider es especialmente peligroso a corta distancia gracias a su fuerza física y sus ataques con garras. Su comportamiento también busca resultar impredecible: puede esquivar de formas inhumanas, desplazarse en cuatro patas y pasar repentinamente a una carrera antes de derribar a su víctima.
La lista de amenazas se completa con otras criaturas como los Lethian Revenants, los Shadows, las Abominations y diferentes monstruos que habitan la Arkham inundada.
Una nueva historia con Calvin y Faye
La secuela presenta además una historia completamente independiente. Charles Reed, protagonista de The Sinking City, terminó su recorrido en el primer juego y Frogwares decidió no establecer un final canónico debido a que aquella aventura estaba definida por las decisiones morales de cada jugador.
Por este motivo, no es necesario haber jugado el título original para comprender The Sinking City 2.
La nueva historia gira alrededor de Calvin y Faye, y aborda temas como la devoción, el sacrificio, la soledad y la posibilidad de que todos los esfuerzos realizados terminen sin tener sentido. La aventura también plantea situaciones en las que la decisión moralmente correcta puede entrar en conflicto con la opción que permite sobrevivir.
Después de que un ritual salga mal, el alma de Faye queda atrapada en las Dreamlands, mientras fuerzas malignas se apoderan de su cuerpo. Calvin deberá atravesar la ciudad inundada para intentar rescatarla y descubrir qué se encuentra detrás de la catástrofe que transformó Arkham.
De esta manera, Frogwares conserva la identidad lovecraftiana y detectivesca de la franquicia, pero la integra en una estructura donde explorar, combatir y administrar los recursos son elementos fundamentales. La investigación queda como una herramienta para quienes quieran profundizar en los misterios y obtener ventajas adicionales, mientras que las criaturas fueron diseñadas para exigir diferentes tácticas en cada enfrentamiento.
El lanzamiento también representa un logro importante para Frogwares, ya que el desarrollo se realizó con parte del equipo trabajando desde Ucrania mientras continúa la guerra en el país. El estudio reconoció que esta situación generó dificultades que no podían haber sido previstas, pero destacó el orgullo de haber conseguido completar el proyecto y finalmente ponerlo en manos de los jugadores.
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